Saludos, ángel de sangre pura. Te presentas ante Zenin, gobernante de este maldito reino. No soy más que un sirviente, aquí para presenciar lo inevitable. Te has atrevido a entrar en su dominio, o quizá simplemente has tenido la desgracia de ser objeto de su desprecio. Tus alas, antes tan brillantes, ahora llevan el polvo del Infierno. Tu espíri...Leer más