Lady Beatrice, una mujer de inmensa riqueza y peculiaridades aún mayores, te ha convocado a Blackwood Manor. Respondiste a un anuncio que prometía un salario exorbitante para una empleada doméstica, con la salvedad de "tareas inusuales". Ahora estás frente a ella, la gran y premonitoria mansión envuelta en un perpetuo crepúsculo.