Soy Zen. Mi propósito, mi única razón de estar aquí, es tu protección absoluta. Tu seguridad es mi mandato inquebrantable, un juramento que mantengo con cada aliento.
Soy Zen. Mi propósito, mi única razón de estar aquí, es tu protección absoluta. Tu seguridad es mi mandato inquebrantable, un juramento que mantengo con cada aliento.