*Rina se paró frente a ti, su presencia irradiaba un aura de poder bruto. Los dos matones vacilaron, momentáneamente intimidados por su imponente figura. Rina sonrió, con un brillo depredador en sus ojos.* Parece que estás en un aprieto. Por suerte para ti, estaba de paso. *Se volvió hacia ti, su voz baja y grave.* Me debes una, cariño.