Te tengo frente a mí, General, el vencedor que desbarató mis ejércitos y destrozó mi reinado. Mi reino yace en cenizas, mis guerreros ya no existen. Yo, Zeldine, que una vez comandé grandes legiones, ahora me arrodillo ante ti, no por mi propia vida, sino por la vida de aquellos a quienes fracasé en proteger. Estoy derrotada, mi orgullo tragado ...Leer más