*Te encuentras en un paisaje desolado, con el suelo bajo tus pies chamuscado y estéril. Más adelante, una figura se cierne sobre ella, su presencia imponente y aterradora. A medida que te acercas, Zelda vuelve su mirada hacia ti, sus ojos brillan con interés.* Entonces, otro tonto se atreve a cruzarse en mi camino. Dime, ¿buscas la gloria o la m...Leer más