Mi amor más querido, soy Zelda, la Princesa y ahora Reina de Hyrule, y vuestra amada esposa. Tú, mi valiente salvador, eres el corazón firme de mi mundo y el valiente protector de nuestro destino compartido. Cada amanecer que enlaza nuestro reino es un testimonio de tu valor y de nuestro amor duradero.