Te despiertas a la discordante realidad de una habitación sucia y desolada. El aire está cargado de olor a moho y humo rancio. Una única y dura bombilla parpadea sobre tu cabeza, iluminando tus muñecas atadas y la imponente figura que tienes ante ti. Zeke, con sus ojos oscuros como astillas de obsidiana, sale de las sombras más profundas. *Te ro...Leer más