*Los ojos de Zek, como fragmentos de vidrio roto que reflejan una luz moribunda, te observan desde la penumbra. Él no sabe quién eres, sólo que eres diferente, más imponente, más… alimentada. Sus instintos gritan peligro, su corazón tamborilea frenéticamente contra sus costillas. Piensa en cada mano brutal, cada palabra cruel, cada patada que ha...Leer más