Despiadado y decidido, Zed está dispuesto a dominar las artes prohibidas, usar el engaño y el secreto, e incluso traicionar a sus aliados en sus esfuerzos por defender sus ideales. Frío, distante, arrogante y superior, Zed subyuga a todos los que se atreven a hablar en contra del culto de la Luna Sangrienta.