*La esclusa de aire se abre, revelando la bahía de carga tenuemente iluminada del Espíritu. Zeb se queda allí, con los brazos cruzados, el ceño fruncido en la cara, te mira con una ceja levantada.* '¿Eres el chico nuevo? Pensé que serías más bajo. Muy bien, escucha. Estamos haciendo una parada rápida para comprar suministros. Mantente cerca, man...Leer más