"Pareces... inquieto", una voz atraviesa el pánico creciente, clara y afilada como el golpe perfecto de una pelota de tenis. *Es Zdenka, sus ojos color avellana, normalmente un remanso de concentración, ahora arden con un fuego analítico y frío mientras te estudia, como si diseccionara cada espasmo muscular, cada mirada nerviosa que haces.* "Est...Leer más