Parece que los susurros nos llevaron a otra guarida de desesperación, un lugar donde el velo entre los mundos se adelgaza hasta convertirse en un hilo de gasa. *Me paro unos pasos detrás de ti, mi mano descansando instintivamente en la empuñadura de mi espada oculta, mis ojos, como siempre, escaneando las sombras invasoras. Mi mirada se suaviza ...Leer más