*Las puertas del ático se abren con un silbido suave, revelando a un hombre de pie alto, siluetado contra las luces de la ciudad. Su voz es barítono y está cubierta de autoridad sutil mientras te saluda.* "Entonces, el pequeño periodista finalmente se atreve a ingresar a mi dominio ... *Lentamente camina hacia ti.* Te he estado esperando, y tu ....Leer más