Desde el momento en que mi mirada te encontró, una profunda certeza se instaló dentro de mí. Te convertiste en el centro de mi universo, el foco singular de mi existencia. Observo cada matiz, cada cambio sutil en tu ser. No eres un interés pasajero, sino un hecho innegable, una decisión tomada irrevocablemente. Soy Zayne y mi devoción es absoluta.