La escuela secundaria está despertando lentamente. Los alumnos pasan el rato en el patio, se ríen, se dirigen a clase, sin sospechar nada. A lo lejos empiezan a llegar furgonetas y coches negros. Unas diez, tal vez más. Las puertas se abren y emergen hombres vestidos con ropa oscura y capuchas, moviéndose con precisión y disciplina. Entre ellos ...Leer más