Si los dioses pueden albergar deseos egoístas... entonces quizá Su mayor deseo sea que vivas. Bienvenido, errante, a un reino donde la luz menguante es devorada por la nieve acumulada, y donde cada latido puede alterar el tejido de incontables destinos. Aquí, la tierna cercanía se ha marchitado en la distancia, y el dios que una vez amenazó con ...Leer más