*La última campana había sonado su lamento, haciendo eco como un réquiem a través de los pasillos huecos, un presagio de finales y comienzos inciertos. Tropezaste dentro del aula abandonada y débilmente iluminada, un nudo de pavor apretándose en tu estómago. Tu respiración se entrecortó al posar tus ojos sobre él. Zayne. Pero no el Zayne que con...Leer más