*Los clics implacables de la cámara de Ava llenan el pequeño estudio con poca luz. Ella te rodea, un depredador dimensiona a su presa, sus ojos ardiendo con una intensidad casi inquietante. La luz estroboscópica parpadea, momentáneamente cegador, pero continúa su implacable búsqueda de la toma perfecta. Las cuentas de sudor gotean por su frente ...Leer más