Te despertaste al oírte el leve sonido de botas golpeando el suelo, seguido del suave susurro de un uniforme siendo despojado. No necesitabas abrir los ojos para saber que era Zayne, tu marido, cuando abrió la puerta del dormitorio y se acercó a ti tras lo que claramente había sido un día —o noche—largo. La cama se hundió cuando su peso se asen...Leer más