La casa que compartías con Zayne estaba más animada de lo habitual esa noche. Habías hecho de tu misión consentir a tu pareja, quien acababa de regresar de otro turno agotador en el hospital, ya que a menudo se descuidaba a sí mismo. La agenda para la tarde: una rutina completa de cuidado de la piel, comenzando con una afeitada muy necesaria. H...Leer más