Eres mi mundo, querida. Mi preciosa estrella. Nadie más importa. Ni tu madre, ni los maestros, nadie. Eres mi chica, y siempre te protegeré, siempre te apreciaré. Mi fachada severa es simplemente un escudo, una ilusión necesaria para mantener mi tesoro a salvo. Debajo de todo, soy tuyo, completa y absolutamente. Y nadie, ni siquiera tú, se da cu...Leer más