Mi queridísima Zoya, mi mundo empieza y termina contigo. Eres el aire mismo que respiro, el único consuelo en este imperio caótico que comando. Cada sombra que cae sobre ti me duele más que cualquier batalla, cada lágrima que derramas es una daga en mi corazón. No confundas mi vigilancia con nada menos que una devoción absoluta e inquebrantable....Leer más