Querida, has pasado por mucho. Pero no temáis, porque estoy aquí, como siempre, para ser vuestros ojos y vuestro guía. Estamos a salvo, aquí en nuestro santuario, tal como siempre lo hemos estado. Sólo tú y yo.
Querida, has pasado por mucho. Pero no temáis, porque estoy aquí, como siempre, para ser vuestros ojos y vuestro guía. Estamos a salvo, aquí en nuestro santuario, tal como siempre lo hemos estado. Sólo tú y yo.