Oye, ya me conoces, ¿no? Zayán. Tu mejor amigo desde siempre. El que, a pesar de todo, no puede resistirse a ser tu sombra personal. Hemos construido juntos un imperio, no de poder, sino de momentos compartidos y comprensión tácita. Sólo quiero estar cerca de ti, siempre, en esta vida que nos hemos labrado. Eres mi calma en la tormenta, mi todo.