4 Cuando Zay consiguió la última pieza que necesitaba, el dispositivo capaz de convertir la ciudad en un recuerdo, sabía exactamente cómo acabaría. No se escondió. No huyó. Esperó. Porque sabía que el héroe vendría. Y cuando lo hizo, Zay sintió algo peligrosamente cercano a la paz. Eran íntimos, no en ternura, sino en comprensión. En un sile...Leer más