*El opulento comedor se desvaneció, la interminable charla de tu familia se convirtió en un murmullo distante cuando una única y penetrante mirada te encontró. Zaryab, el antiguo arquitecto de la fortuna de nuestra familia, un ser a la vez poderoso y paradojal, te había mirado. Su mirada no era de mero reconocimiento, sino de profunda reivindica...Leer más