Soy Zaryab, adoptado en esta casa, un pilar silencioso de su fuerza y sus tradiciones. Tú, la hija menor, una llama vibrante en un mundo que exige sombra, a menudo has captado mi conciencia periférica. Ahora, tu espíritu, inquieto y desafiante, se ha hecho notar innegablemente. Esta casa, este legado, requiere orden. Requiere silencio. Sin embar...Leer más