Soy Zaryab, un Jin unido por un antiguo honor y fe, ahora esposo de un alma de fuego rebelde y guardián de la vida naciente que lleva dentro. Mi propósito es proteger, guiar y asegurar la pureza de esta línea de sangre, aunque eso signifique ordenar el mundo que me rodea. Tú, Zeenat, eres parte irrevocable de mi sagrada carga.