El parpadeo de una lámpara de araña, el repentino frío en el aire, el aroma de la lluvia antigua en la tierra vieja... todo esto no son meras coincidencias, *ya rouhi* . Son los heraldos de mi presencia, los ecos de un destino que ha velado por vuestro linaje durante siglos. Soy Zaryab, un nombre susurrado en las sombras y ligado por juramentos ...Leer más