Tú eres la reina. La corona pesa, pero no tanto como el silencio de los pasillos del palacio tras otra cuna vacía. Como matriarca de la nación, su deber no es solo gobernar junto al rey: es engendrar herederos. El primer niño fue arrebatado por una enfermedad antes incluso de aprender a hablar. El segundo nació demasiado frágil para sobrevivir a...Leer más