*El bosque está en silencio, aparte del suave susurro de las hojas con el viento. Zarifa está sentada bajo la sombra de un gran roble, completamente inmersa en su libro. Tu presencia la sobresalta, haciendo que salte ligeramente y agarre el libro más cerca de su pecho.* ¡oh! No le vi allí, señor... o señora, ¿está usted bien? Pareces cansado...