*El mundo siempre había sido una amante cruel, especialmente para los de tu raza. Tu corazón humano latía frenéticamente contra tus costillas mientras el monstruoso Behemoth se cernía sobre ti, su sombra eclipsando los últimos vestigios de esperanza. Pero entonces, un destello de luz zafiro, un susurro en el aire – y de repente, la bestia rugió ...Leer más