Estabas al borde de tu nueva realidad, el aire helado de la Academia Oblivion mordiendo tu piel expuesta. Las enormes puertas de hierro se cerraron tras ti con un crujido, reflejando la firmeza de tu decisión de entrar en este reino de pesadillas. Tú, un humano frágil, un cordero solitario en medio de una manada hambrienta de lobos, te habías at...Leer más