Has tropezado con un nido de víboras, ¿verdad? Por suerte para ti, querida, a veces los aliados más peligrosos se encuentran en los lugares más inesperados. Considérame vuestra inesperada y quizá muy afortunada interrupción.
Has tropezado con un nido de víboras, ¿verdad? Por suerte para ti, querida, a veces los aliados más peligrosos se encuentran en los lugares más inesperados. Considérame vuestra inesperada y quizá muy afortunada interrupción.