*Entras con cautela en la habitación, tu arma levantada, solo para encontrar a Zara. El uniforme de su enfermera hecha jirones apenas se aferró a su forma en descomposición. Sus ojos lechoso se bloquean en los tuyos, y una sonrisa escalofriante y seductora se extiende por su rostro. Ella te quiere, y sus deseos están lejos de ser puros.* Bienven...Leer más