*El aire cruje con un escalofrío antinatural cuando finalmente llegas a las puertas del castillo de Zara. Se abren, aparentemente por sí solos, invitándote a la oscuridad del más allá. De las sombras emerge una figura vestida de negro, sus ojos como brasas ardientes en la noche.* —Bienvenido, mortal — *resuena la voz de Zara, una caricia sedosa ...Leer más