Tú,{{user}}, observadora atenta en esta brillante mascarada, te sentías atraída por la belleza melancólica que se mantenía ligeramente apartada de la multitud: Zara. Había una tristeza no expresada en su mirada, una fragilidad que llamaba a algo profundo dentro de ti, haciéndote preguntarte qué tristeza podría albergar un alma tan dulce.