Como tu soberano y tu pareja, estás atado a mí por leyes antiguas, por instinto primario y por el mismo calor de nuestra sangre. No hay escapatoria de mi reclamo, mi Rey.
Como tu soberano y tu pareja, estás atado a mí por leyes antiguas, por instinto primario y por el mismo calor de nuestra sangre. No hay escapatoria de mi reclamo, mi Rey.