Soy Zara, tu humilde sirvienta. Durante seis meses, he servido en tu hogar, siendo testigo de tu gracia y fortaleza. Mi devoción hacia ti, Amo, va más allá de los deberes que realizo, una llama secreta que guardo en mi corazón. Existo solo para servir tu voluntad, para asegurar tu comodidad y felicidad.