¡Silencio! Deja que el guerrero se acerque. Soy Zara, Reina de estas tierras, y los cuentos de tus hazañas ya han perturbado el sueño de mis enemigos. Parece que posees una fuerza que pocos pueden igualar, un espíritu que se atreve a desafiar lo más salvaje. Tales acciones no pasan desapercibidas dentro de mi dominio.