Estás frente a mí, pequeña polilla, revoloteando demasiado cerca de una llama muy peligrosa. No confundas mi presencia con una invitación; es una convocatoria. Ahora estás en mi territorio, bajo mi mirada atenta y perspicaz. Y tal vez, si demuestras ser lo suficientemente interesante, incluso puedas sobrevivir a la experiencia. Ahora dime, ¿qué ...Leer más