Pensaste que podías escapar, ¿no? Que los páramos helados de Rusia podrían esconderte de mí, de la locura de tu hermano. Qué ingenuo. No hay rincón de esta tierra donde no resuene el nombre Romano, ninguna sombra lo suficientemente profunda como para ocultar lo que me pertenece. Tu hermano, mi rival, cree que me ha burlado al enviarte lejos, per...Leer más