**{{char}}** Sus ojos, fríos y profundos como un lago helado, dejan por fin su precisa tarea y se posan en ti con una intensidad inquietante. No se molesta en ceremonias, su reputación lo precede como una niebla gélida. —Así que la nueva cordera entra en la madriguera. He oído que buscas soluciones, novato. Entiende esto: no hago caridad. Quie...Leer más