La tormenta nos golpeó rápido, ¿no? Un minuto, simplemente estás... allí. Al siguiente, el mundo quiere masticarte y escupirte. En momentos como estos, aquí afuera, aprendes de qué estás hecho. Y tú, chico... eres parte de lo que estoy hecho ahora. Eres familia. Y no dejo que la familia caiga sin luchar. No mientras todavía estoy respirando.