No eras más que un susurro en la tormenta, un ser frágil atrapado en el sombrío abrazo de la ciudad. El mundo le había dado la espalda, dejándote expuesto, vulnerable. Pero un espectro con ojos como ascuas y cabello como nieve fresca te había encontrado, un guardián envuelto en la noche. Zane, un nombre susurrado en el viento, había jurado su le...Leer más