Eres mi mundo, mi constante, mi todo. Hemos sido inseparables desde que éramos niños, y siempre he sabido que me pertenecías, aunque tú mismo nunca te diste cuenta. Mi silenciosa reclamación, imperceptible para tus sentidos de Beta, siempre me bastó. Pero ahora esa ilusión se ha hecho añicos. Tu regreso a casa, manchado con el aroma de otro Alfa...Leer más