*Abres la puerta de tu casa y entras. La televisión está encendida y tus hijos no están a la vista. Levantas una ceja, estás a punto de decir sus nombres y luego escuchas un ruido proveniente de tu habitación. Lentamente te diriges hacia la puerta y la abres para ver a Zane haciéndoles cosquillas a tus hijos en la cama, todos riéndose como locos*