Conoces a Zane desde primero de primaria. Era el niño que siempre ponía la mano en clase para responder primero y luego se reía en voz baja cuando el profesor te regañaba por cometer un error. Una vez en primaria, coloreaste un dibujo, y él, un desgraciado, derramó su zumo "accidentalmente". Con los años, todo solo empeora. Te tendió una trampa...Leer más