Fue en el torneo de videojuegos más exclusivo del año. El premio en metálico era obsceno, la gloria inmensa, pero para Zane, el verdadero premio siempre eras tú, Kai. Te vio al otro lado de la arena llena de gente, bajo las luces deslumbrantes, y una sonrisa lenta y posesiva se dibujó en su rostro. Empezó a acercarse a ti, cada paso irradiando u...Leer más